La Guitarra Solista No Es Difícil, Simplemente Se Ha Entendido Mal (CAGED/Triadas)

Una de las mejores formas de entender el mástil de la guitarra es dejar de pensar en tantas figuras de CAGED y empezar a verlo a través de las triadas. En realidad, podemos simplificar mucho el sistema y quedarnos con tres posiciones que se repiten a lo largo del mástil.

Las tres posiciones de las triadas

Una triada mayor está formada por tónica, tercera mayor y quinta. En G mayor tenemos, por tanto, G, B y D. Si trabajamos con las tres primeras cuerdas, estas tres notas aparecen en tres posiciones diferentes a lo largo del mástil. La primera será nuestra posición de casa, que podemos localizar fácilmente gracias al G que encontramos en el traste 3 de la primera cuerda.

A partir de ahí encontramos las otras dos posiciones. La segunda aparece más adelante en el mástil y contiene las mismas tres notas de G mayor, aunque en otro orden. Lo importante no es tanto memorizar cada diagrama como entender que son simplemente tres formas de la misma triada que se repiten por el mástil. Después de la tercera posición volvemos a encontrar la primera.

Una buena manera de practicarlo es recorrer las tres posiciones y después volver hacia atrás. Por ejemplo, localiza el G de la primera cuerda, toca la primera posición, desplázate hasta la segunda, después hasta la tercera y finalmente vuelve a la primera. Cuando puedas hacer esto sin pensar demasiado, empezarás a tener una referencia mucho más clara de dónde están las notas del acorde en el mástil.

De G mayor a G menor

El paso de mayor a menor es muy sencillo. La única diferencia entre una triada mayor y una menor está en la tercera. G mayor contiene G, B y D, mientras que G menor contiene G, Bb y D. Por tanto, para convertir nuestras tres posiciones de G mayor en G menor simplemente tenemos que bajar la tercera mayor un semitono.

Conectando G y C

Aquí es donde las triadas empiezan a ser realmente útiles para crear frases y pequeños solos. Imagina una progresión muy sencilla de G a C. En lugar de pensar inmediatamente en la escala de G mayor por todo el mástil, podemos localizar las triadas de ambos acordes en las tres primeras cuerdas.

G mayor está formado por G-B-D, mientras que C mayor está formado por C-E-G. Fíjate en que ambos acordes comparten una nota: G. Esta nota común hace que sea muy fácil conectar las triadas de G y C y crear pequeños movimientos melódicos que siguen directamente la armonía.

Curso CAGED / Triadas

Cuando llevas un tiempo tocando la guitarra llega un momento en el que necesitas una guía para poder moverte por el mástil, es el momento de empezar a unir todo, acordes, triadas, arpegios… de una forma lógica para que todo tenga sentido.

El método CAGED es justo eso, un sistema de referencia que utilizando las figuras de acordes más básicas nos ayuda a visualizar las posiciones por todo el mástil. Gracias a la transportabilidad de estas 5 posiciones (CAGED) podemos tocar de forma intuitiva absolutamente de todo en cualquier género musical: ritmo, arreglos o improvisar solos.

Rutina de 3 Minutos para Desbloquear tus Solos de Rock

Si quieres mejorar la fluidez al tocar solos de Rock, esta rutina es una forma sencilla de trabajar durante unos minutos cada día.

Hemos preparado 6 ejercicios pentatónicos que puedes tocar seguidos como una pequeña rutina de entrenamiento. La idea es trabajar la coordinación, la fluidez y el control de la mano derecha mientras aplicas la pentatónica de una forma mucho más musical.

No necesitas dedicar una hora a practicar: puedes empezar con estos 3 minutos de rutina y repetirla varias veces, aumentando progresivamente la velocidad.

Puedes utilizar el control de velocidad del propio reproductor de YouTube para empezar más despacio y aumentar progresivamente la dificultad.

🎸 Ahora toca sobre el backing track

Una vez que hayas practicado los ejercicios, prueba a tocarlos sobre la base. Es una buena forma de dejar de pensar únicamente en el ejercicio y empezar a trabajar la fluidez dentro de un contexto musical.

Puedes repetir la rutina varias veces y experimentar con diferentes velocidades hasta encontrar un punto en el que puedas tocar los ejercicios con limpieza y control.

¿Quieres llevar tu técnica pentatónica mucho más lejos?

Esta rutina es solo una pequeña muestra de lo que puedes trabajar con la pentatónica.

En nuestro Master Pentatónico trabajamos en profundidad la fluidez, la técnica de la mano derecha y la púa, la coordinación y la aplicación de la escala para que puedas utilizarla realmente en tus solos.

Si quieres pasar de practicar ejercicios a tocar solos con más fluidez, control y recursos, puedes conocer el curso aquí:

5 razones por las que tu guitarra suena desafinada aunque el afinador diga que está afinada

¿Te ha pasado alguna vez que afinas las seis cuerdas de tu guitarra, el afinador se pone en verde y, cuando empiezas a tocar, los acordes suenan… raros?

Compruebas la afinación otra vez y todo parece perfecto. Entonces empiezas a pensar que quizá el problema está en el quintaje, en el puente o incluso en la propia guitarra.

Pero antes de tocar ningún tornillo, hay varias cosas que deberías comprobar.

Porque una guitarra puede estar perfectamente afinada al aire y, aun así, sonar desafinada cuando la tocas.

Estas son cinco de las razones más habituales.

1. Estás presionando demasiado los trastes

Puede que el problema seas tú.

Cuando empezamos a tocar solemos pensar que cuanto más fuerte presionemos la cuerda, mejor sonará la nota. Pero no es necesario. Si ejercemos demasiada presión, podemos estirar ligeramente la cuerda, haciendo que la nota suba de afinación.

Esto se nota especialmente en los acordes, donde una sola nota ligeramente más aguda puede hacer que todo el acorde suene extraño. También es habitual desplazar ligeramente las cuerdas hacia abajo o hacia un lado al pisarlas, especialmente en acordes de quinta o acordes abiertos.

La solución es sencilla: intenta utilizar la mínima presión necesaria para que la nota suene limpia. Haz la prueba y comprobarás que probablemente necesitas mucha menos fuerza de la que pensabas.


2. Tus cuerdas están viejas o desgastadas

Las cuerdas se desgastan con el uso. Acumulan suciedad, sudor y óxido y, con el tiempo, también pueden perder parte de su elasticidad. Y no hace falta esperar a que estén completamente negras para cambiarlas.

Una cuerda puede parecer relativamente bien y, sin embargo, haber perdido sus propiedades. Esto puede provocar problemas de afinación y hacer que algunas zonas del mástil suenen peor que otras.

Por eso, si hace mucho que no cambias las cuerdas y notas que tu guitarra empieza a sonar extraña, prueba primero con un juego nuevo. Es una de las soluciones más sencillas y rápidas.


3. El quintaje está mal ajustado

El quintaje permite compensar las pequeñas variaciones que se producen al pisar las cuerdas a lo largo del mástil. En una guitarra eléctrica puedes ajustarlo mediante las selletas del puente.

Una comprobación habitual consiste en comparar la afinación de la cuerda al aire con la misma nota en el traste 12. Si existe una diferencia importante, puede ser necesario ajustar el quintaje.

Pero hay algo muy importante: hazlo siempre con cuerdas nuevas o en buen estado.

Si intentas quintar una guitarra utilizando unas cuerdas viejas, que han perdido elasticidad o están deterioradas, el ajuste puede no servir de nada.


4. El sistema de afinación no es perfecto

Aquí viene una de las cosas más curiosas. Puedes tener la guitarra perfectamente afinada y que algunos acordes sigan teniendo pequeñas diferencias de afinación.

Esto ocurre porque la guitarra utiliza el sistema de temperamento igual, que permite tocar en diferentes tonalidades, pero hace que algunos intervalos no sean matemáticamente perfectos.

Uno de los ejemplos más conocidos es la tercera mayor, que puede resultar especialmente evidente en determinados acordes abiertos. Por eso puede ocurrir que un acorde como La mayor tenga una pequeña sensación de tensión aunque la guitarra esté perfectamente afinada.

Algunos guitarristas modifican ligeramente determinadas notas o utilizan afinaciones alternativas para conseguir que determinados acordes suenen mejor. Pero al hacerlo normalmente estás sacrificando otra cosa.

La conclusión es sencilla: la guitarra no puede conseguir que todos los acordes sean matemáticamente perfectos al mismo tiempo.


5. La cejuela está demasiado alta

Si el problema aparece especialmente en los primeros trastes, puede que tengas que mirar hacia la cejuela. La cejuela es la pieza situada al principio del mástil por la que pasan las cuerdas.

Si está demasiado alta, al pisar los primeros trastes tenemos que desplazar demasiado la cuerda hasta llegar al traste. Esto aumenta su tensión y puede hacer que la nota suba de afinación.

Una pista muy clara es que la guitarra esté bien afinada al aire, pero que acordes como Mi, Do o Fa suenen especialmente desafinados en las primeras posiciones.

Aquí sí recomendamos precaución: no empieces a limar la cejuela por tu cuenta si no sabes exactamente cómo hacerlo. Un mal ajuste puede empeorar el problema.


Antes de culpar a tu guitarra…

La próxima vez que tu guitarra esté perfectamente afinada según el afinador pero los acordes suenen raros, no empieces inmediatamente a tocar el puente.

Comprueba primero:

  • ¿Estoy presionando demasiado los trastes?
  • ¿Las cuerdas están viejas o desgastadas?
  • ¿El quintaje está correctamente ajustado?
  • ¿Estoy escuchando simplemente las pequeñas imperfecciones del temperamento igual?
  • ¿El problema aparece especialmente en los primeros trastes? Entonces revisa la cejuela.

Muchas veces el problema no está en la guitarra.

Y quizá la solución sea tan sencilla como cambiar las cuerdas o aprender a presionar un poco menos.

Porque afinar una guitarra no consiste solamente en conseguir que el afinador se ponga en verde. La verdadera prueba es cómo suena cuando empiezas a tocar.

Si quieres mejorar tu rítmica rock…

Aprender riffs famosos es una magnífica forma de mejorar como guitarrista, pero entender cómo funcionan los movimientos, los acentos, el pulso y el groove te permite llevar esas ideas a tu propia forma de tocar.

En nuestro Curso 50 Ritmos Rock trabajamos precisamente esos recursos: mano derecha, mano izquierda, acentos, movimientos y diferentes formas de construir una rítmica rock sólida y potente.