Tocar líneas de guitarra con arpegios es una excelente manera de mejorar la fluidez, la expresividad y la precisión en el instrumento. Los arpegios permiten resaltar las notas de los acordes de forma melódica, lo que ayuda a crear frases más musicales y con mayor sentido armónico.
Además, dominarlos mejora la visualización del diapasón, facilitando la conexión entre escalas y acordes en diferentes posiciones.
En el ejemplo de hoy vamos a trabajar los arpegios de la siguiente progresión de acordes en tonalidad de Gm: grado I Gm, grado V dominante D7 y de vez en cuando el grado bVI Eb7.
Si te gusta nuestra manera de enseñar y quieres tocar la guitarra siguiendo la armonía de los acordes, te recomendamos nuestro Curso para Principiantes CAGED – La Guía del Mástil donde podrás profundizar en el sistema CAGED para que los acordes y sus posiciones sean siempre una ayuda con la que guiarte. Si tienes un nivel intermedio te recomendamos nuestro Curso CAGED Solo Jams.

La escala menor armónica de G (G-A-Bb-C-D-Eb-F#-G) es una variante de la escala menor natural, caracterizada por su séptima mayor (F#), lo que le da un sonido exótico y tenso. Es muy utilizada en estilos como el neoclásico, metal, jazz, flamenco, latino, ya que genera progresiones armónicas con una fuerte sensación de resolución, especialmente en el acorde dominante (D7 en este caso).
Técnicamente, trabajar con arpegios desarrolla la coordinación entre ambas manos, refina la técnica de alternate picking, sweep picking o fingerpicking, y ayuda a construir solos más dinámicos y sofisticados. Los arpegios son clave para improvisaciones más ricas, estructuradas y nada aburridas, ya que te permite improvisar la misma pieza de una manera distinta cada vez que agarras la guitarra.
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